jueves, 21 de mayo de 2015

¿Qué espera Cristo de Ti? (Parte 4)




La importancia de los talentos

Habrá una pérdida eterna por todo el conocimiento y la habilidad que podríamos haber obtenido y no obtuvimos.

Cuando se nos otorga alguna tarea y sentimos que no somos capaces de realizarla estamos negando las bendiciones que ésta traerá consigo.
No debemos hablar de nuestra propia debilidad o incapacidad. Esto manifiesta desconfianza en Dios, una negación de su Palabra.

Cuando murmuramos a causa de nuestras cargas, o rechazamos las responsabilidades que él nos llama a llevar, estamos prácticamente diciendo que él es un amo duro, que exige lo que no nos ha dado poder de hacer.

2 Corintios 11:30; 12:9

“Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.”

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”


En nuestra debilidad se manifestará el poder de Dios. El Señor mide con exactitud toda posibilidad de servicio.

¿Qué espera Cristo de Ti? (Parte 3)




¿Alguna vez te has preguntado qué espera Dios de Ti?
Efesios 5:2 dice:
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
¿Cómo lo logramos?
Filipenses 2:13
Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Cuando nos entregamos completamente a Dios y en nuestro trabajo seguimos sus instrucciones, él mismo se hace responsable de su realización.

En nuestro culto, en nuestras oraciones a Dios debemos pedir Dirección y no bendición.
Al pedir bendición es como si quisiéramos que nuestros planes humanos fueran aprobados por Dios, sin embargo, si le pedimos conforme a su dirección él nos dará sabiduría para hacer los planes correctos y éstos nos traerán las bendiciones del cielo.


Ahora sabemos que dios puede obrar para que nosotros hagamos el bien, pero… ¿Por qué no lo hace? Dios nos ha dado libertad de pensamiento, de manera contraria, dudaríamos de su carácter amoroso y de libertad que tiene con nosotros, se mostraría como un Dios prepotente que impone su autoridad ante nosotros y esto no es así.

martes, 19 de mayo de 2015

¿Qué espera Cristo de Ti? (Parte 2)




Debemos estar conectados a la fuente de poder

¿Alguna vez has comprado un aparato electrónico y muy emocionado llegas a tu casa y por más que intentas éste no enciende?, después de muchos intentos te das cuenta que no se encontraba conectado al tomacorriente. ¡Qué chasco!

Este caso puede parecer gracioso, sin embargo muchas veces representa a la perfección nuestra relación con Dios. A veces sentimos que por más que nos esforzamos no logramos grandes cosas o simplemente no tenemos éxito en nuestras actividades, pero y ¿Qué hay de nuestra relación espiritual? ¿Estamos conectados a la fuente de poder?

Dios es quien otorga el poder para que todo lo que hagamos sea exitoso

Entonces, si es Dios quien controla ese poder divino… ¿Por qué a veces la vida nos pinta tan mal? Esto ocurre porque hemos olvidado conectarnos todos los días a ese “enchufe” celestial.


Nuestro culto personal no debe ser apresurado, debemos dedicar un tiempo especial para estar con Dios, de otra manera, jamás alcanzaremos el éxito supremo, hasta que aprendamos cuál es el secreto de su poder.

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Qué espera Cristo de Ti? (Parte 1)




Alguna vez un predicador dijo: Dios NO nos ayuda a hacer las cosas.
¿Cómo? - Alguien molesto pensó – Dios siempre me ayuda a hacer todo.

Supongamos que tenemos que levantar una pesa de aproximadamente 750 kg. ¿Podríamos cargarla? No, seguramente no podríamos. Pero qué te parece si llamamos a un medallista olímpico para que la levante y ya cuando la levante sólo colocamos nuestra mano para indicar que efectivamente nosotros la levantamos. ¿Realmente lo hicimos? No, tampoco es así.

Esto es lo que pasa con Dios. Después el predicador explicó que Dios no nos ayuda a hacer las cosas sino que él las hace de principio a fin y somos nosotros los medios por el cual él realiza su obra.

Nuestro Padre celestial no exige ni más ni menos que aquello que él nos ha dado la capacidad de efectuar. Todo lo que él exige de nosotros podemos cumplirlo mediante la gracia divina.


martes, 28 de abril de 2015

Limitando a Dios


“Una y otra vez ponían a Dios a prueba; provocaban al Santo de Israel.”
Salmo 78.41.

Otras traducciones usan una palabra diferente cuando “provocaban” es usado; palabras como “limitaban” e “indignaban”.

El sentido completo de la palabra, el cual es usado solo una vez en la Biblia, es el provocar, al limitar o al poner límites. En el desierto, Israel provocó a Dios una y otra vez al limitarlo a El, a Su amor, a Su poder y habilidad. Ellos hicieron todo esto en sus corazones. A Dios no le gustó eso.

No estamos muy alejados de esa realidad hoy en día. Dios puede hacer grandes cosas en tu vida. Su amor por ti es eterno. Su deseo es gigantesco. La única cosa posible que puede interponerse en lo que El puede hacer en tu vida….eres TU. Una de las maneras en que haces esto es ponerle límites a El y a las posibilidades.

No sé qué estás enfrentando hoy en tu vida. Pero en vez de enfocarte en tus problemas y entregarle el poder a esos problemas, decide creer que Dios sí puede y está dispuesto a trabajar en tu vida.

No lo limites por tu falta de confianza (digo falta de confianza porque si le das más poder a tus problemas del que le das a Dios, esto quiere decir que estás confiando más en tus problemas que en el Creado del Universo). Deja que El te muestre su amor hoy.

No lo limites. No lo encajones. Confía en El.

Written by Tu Espacio Joven

Published on Saturday, 31 January 2015 21:54

viernes, 10 de abril de 2015

Honra a tu Padre y a tu Madre



Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Exodo 20:12.

Tú no lo sabías, ni te diste cuenta en ese momento, pero desde que por primera vez, con tu manecita recién nacida y endeble, en un reflejo instintivo, te aferraste tan solo de un dedo de tu padre o de tu madre, ellos perdieron su libertad y su autonomía. Su corazón ya no les perteneció más. A partir de ese momento, quedó prendido de ti, dulcemente esclavizado a tu persona. Porque si en el devenir de la vida tú te alegrarías, su corazón se llenaría de felicidad; pero, si esta existencia terrenal te provocaría dolor, su corazón se llenaría de angustia al verte sufrir. Tu felicidad sería, de allí en más, su felicidad; y tu sufrimiento, irremediablemente, sería en adelante su propio Calvario.

Solo cuando llegues a ser padre te darás cuenta de cuán ligada está el alma de tus padres a ti; cómo cada pena que te toque experimentar los afectará íntimamente, del modo más hondo y lacerante. Entonces, llegarás a comprender cuánto derroche de amor han hecho tus padres por ti a lo largo de tu vida; entenderás que sus órdenes, sus pedidos de obediencia, no eran caprichos ni manifestaciones narcisistas de autoritarismo, sino que eran la mejor forma que conocían de protegerte de los peligros de la vida.

¿Han sido infalibles tus padres contigo? Claro que no. Pero, seguramente, te han amado con un amor entrañable, y han hecho por ti lo mejor que podían. Han envejecido, se han llenado de arrugas mientras se desvelaban por ti cuando eras bebé o niño y tenías fiebre por la noche; cuando experimentaste tus primeros dolores en tu relación con tus compañeritos de colegio, han sufrido contigo; te acompañaron mientras torpemente aprendías a andar en bicicleta, y se angustiaron cuando te vieron caerte y lastimarte varias veces hasta que finalmente mantuviste el equilibrio; se les ha estrujado el corazón cuando les contabas, con lágrimas, sobre tu primera decepción amorosa; y han estado allí, acompañándote, sosteniéndote y apoyándote en cada etapa de tu vida.

Si todavía tienes a tus padres, ¿Por qué no los honras hoy, como te pide Dios en el mandamiento, y sorpresivamente les das un fuerte beso en la mejilla, y un “abrazo de oso”, diciéndoles cuánto los amas?


Tomado de: Lecturas devocionales para Jóvenes 2015
“El tesoro escondido” Por: Pablo Claverie